La vida en comunidad enseña a los que se preparan para el sacerdocio a convivir como hermanos en la oración, en la caridad y el trabajo. A través de la vida comunitaria, los seminaristas aprenden a vivir en un espíritu de diálogo y servicio, buscando la manera de hacer presente a Cristo en cada uno de sus actos.

La comunidad del Seminario está integrada, en primer lugar, por el Señor Arzobispo, como el primer superior; el equipo de directores, que está formado por el Rector y los demás formadores que dedican todo su tiempo a la formación de los futuros candidatos al sacerdocio ministerial, y que fungen como directores espirituales, animadores de grupos y de actividades apostólicas, y también como profesores. Los alumnos: que con un espíritu de colaboración tratan de dar una respuesta cada vez más sincera, madura y libre.

Tanto formadores como seminaristas se empeñan en vivir los acontecimientos cotidianos con un espíritu de servicio: coordinación de deporte, trabajo comunitario, actividades culturales y artísticas etc.

Dentro de las actividades comunitarias el Seminario realiza: Agasajos, Fiesta del Clero, Fiesta Familiar, Fiesta de los Bienhechores, Festival Mariano, Noche de Talentos, Cumpleaños etc.